- El juez Reymundo Antonio Mejía Zorrilla acogió parcialmente una solicitud de la defensa y dispuso la realización de un peritaje técnico independiente
A las puertas del primer aniversario de la tragedia del Jet Set —que dejó más de 200 fallecidos y centenares de heridos, muchos con secuelas aún visibles—, el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ha introducido un nuevo giro técnico en el proceso judicial, sin apartarse de un principio esencial: la primacía del debido proceso.
Mediante el Auto núm. 057-2026, el juez Reymundo Antonio Mejía Zorrilla acogió parcialmente una solicitud de la defensa y dispuso la realización de un peritaje técnico independiente. La medida busca profundizar en las posibles causas del colapso estructural ocurrido en abril de 2025, ampliando el espectro probatorio en una fase clave del proceso.
La decisión, de carácter administrativo dentro de la etapa intermedia, se sustenta en disposiciones del Código Procesal Penal que reconocen a las partes el derecho a proponer diligencias de investigación y a acceder a medios de prueba, especialmente cuando no han tenido oportunidad de hacerlo en etapas anteriores.
El tribunal consideró que la medida resulta «idónea, razonable y proporcional», en tanto contribuye a garantizar la igualdad de armas entre las partes y a hacer efectivo el derecho de defensa. Este —como recuerda la Constitución dominicana— no puede reducirse a una formalidad, sino que debe ejercerse de manera plena y sustantiva.
El nuevo peritaje permitirá examinar materiales estructurales, posibles procesos de deterioro y factores externos que pudieron incidir en el colapso. No obstante, el juez fijó un plazo de 30 días hábiles para su ejecución, en atención al principio de razonabilidad y al derecho a un proceso sin dilaciones indebidas.






