La comunidad dominicana está consternada tras confirmarse que al menos dos de los cinco hombres encontrados muertos y abandonados en Carolina y Santurce eran ciudadanos de República Dominicana.
Los cuerpos, desnudos, presentaban señales de tortura y mutilación, lo que sugiere un mensaje de terror detrás del macabro hallazgo.
Los hallazgos ocurrieron con apenas cinco horas de diferencia la madrugada del lunes: uno en la avenida Paseo de los Gigantes, en Carolina, y otro en la barriada Figueroa, Santurce. Las víctimas fueron abandonadas desnudas, con signos claros de tortura, heridas de bala y mutilaciones: al menos a uno le fue cercenado un dedo.
Se cree que los autores intentaban enviar un mensaje de poder, venganza, humillación o escarmiento. Las características de las escenas —cuerpos apilados, mutilaciones, desnudez— evocan signos ritualistas o simbólicos más que crímenes casuales.

El superintendente de la Policía, Joseph González, ha señalado que «probablemente tiene que ver con narcotráfico», aunque no descarta otras hipótesis.







